La Rodriguenseítis (enfermedad de los nativos o por opción)
Hola querido lector, he vuelto mas enloquecido que nunca, para tratar en esta oportunidad un tema que nos debiera preocupar a todos. En esta ciudad, mal que les pese a muchos, todavía existen «cositas», que hacen que nos veamos mal ante los demás..., si bien la cosa no pasa solamente por lo ejecutivo, debemos hacer en este caso la salvedad e incluirlos también a ellos... el mal que les comentaré se trata de la «rodriguenseitis», cuyos síntomas comenzamos a vislumbrar en la mas tierna infancia.
Este mal exclusivo de los nativos locales, suele afectar, gracias a Dios no a todo el mundo..., aunque el número que alcanza esta patología, a medida que se multiplica es cada vez mayor..., quedando muy pocos a salvo de este mal.
Un primer síntoma común a todos es que cuando tienen una discusión fuerte con alguien, al tiempo están denuevo juntos, como si nada hubiera pasado..., esta conducta puede observarse en políticos y comunicadores con mayor vehemencia. Claro está para el ojo entrenado no es otra cosa que la rodriguenseitis.
Esta patología además de la mencionada anteriormente produce el típico síndrome camaleónico, donde se ven sucumbir a locales y cercanos ante la mas liviana oferta de poder o tarea remunerativa..., es muy común observar además que en el periodismo local les pega por el estómago, solo yendo a lugares donde solo haya para comer y beber copiosamente, desechando los que son mas gasoleros...
En los que ejercen el comercio es muy común la práctica de «estafar al prójimo», ya que la enfermedad en cuestión provoca una paranoia que siempre desea anticipar el pensamiento del otro, ya sea que efectivamente se trate de un estafador o no..., la idea que provoca esta enfermedad en los cerebritos infectados es: lo cago yo primero..., total seguro que después me empata.
He realizado una humilde encuesta y todos coinciden en parametrar los síntomas de esta enfermedad, ya tornada en epidemia local... ¿Acaso podremos librarnos de ella alguna vez????
La respuesta aunque lapidaria es negativa, o sea NO!!,¡ Jamás podrán librarse de esta enfermedad, que ataca a grandes y chicos, cada vez mas jóvenes, minando sus mentes y deslizándolos por el camino del mal, si, si..., han leído bien... DEL MAL!!!
Y es que de esta manera es imposible que se pueda poder vivir en la misma cuadra, la misma manzana, el mismo barrio, el mismo distrito, sin tratar aunque solo quede en la intención, de poder cambiar las cosas...
La rodriguenseítis avanza y se anquilosa en los corazones, provocando la inestabilidad emocional, la paranoia mas alocada, el desenfreno más taxativo... No hay control para el infectado, no hay remedio ni cura para los rodriguenses «nativos o por opción. » Quizás la manifestación más contundente sea demostrada en octubre, como para que usted, incrédulo lector compruebe con sus propios ojitos esta teoría: Estamos hasta las manos!!! La desesperanza nos invade, el cansancio y la desidia nos empapa... solo «el Chapulín Colorado» revertirá esto, o quizás esté mucho más cerca la solución de lo que podemos vislumbrar hoy, el antídoto a esta enfermedad es: La Honradez