Nos queda muy poco por defender
En varias oportunidades he tenido el placer inmenso de compartir con ustedes, queridos lectores, mis pareceres y opiniones mas diversas. No es que me cope la melancolía, ni el recuerdo de épocas pasadas..., tal vez sea que a lo largo de mas de 20 años de golpetear las teclas y consagrar ideas hacia los demás, me he convencido de que nosotros, o sea, los argentinos no cambiamos mas...
Este parecer, inmerso de una simple visión de lo que personalmente he vivido, me hace, a partir de la propia historia, darme cuenta que estamos hechos de una materia orgánica cuya finalidad es solamente la de transitar en esta vida, sin mas que auto generar recursos para nosotros y los que queremos...
Es realmente "raro" ver a seres humanos pensar en los demás y claro, esa rareza los hace verdaderamente únicos y admirables.
La verdadera creación de Dios (o sea nosotros), se ha distorsionado al cabo de los años hasta llegar a ser lo que hoy es. Tenemos solamente visión para lo mas pequeño, para lo fútil, para lo mísero. Tenemos, gracias a nuestra paupérrima educación, pobreza en el sentido mas despreciable: pobreza espiritual.
El "chiquitaje", ha puesto en evidencia, una vez mas las miserias humanas elevadas a la máxima expresión de soberbia y desprecio, las miserias que cotidianamente nos cachetean, solo han hecho que la piel se nos endurezca, que solo la venganza y la exclusión nos dominen..., que solo la destrucción nos invada; que sólo pensemos en como, y elaboradamente, vamos a arruinar la vida del otro.
Es un hecho, los jóvenes de estas nuevas generaciones han crecido en la plana era del odio y del desprecio por la vida, adonde las niñas menos agraciadas por la naturaleza y su condición intelectual, destrozan a cuchilladas a las mas bonitas o inteligentes, ya que la impotencia las hace nivelar hacia abajo y con la finalidad de destruir la existencia del otro. Esta cultura, ha priorizado, la violencia como moneda de cambio..., una sociedad inmersa en la popularidad de los violentos, golpeadores, estafadores, ladrones y corruptos no es una buena sociedad. No lo es para mi por lo menos.
Ya no existe nada que nos ate al pasado..., ya no existe nada de lo que conocimos y valoramos de chicos, adonde el respeto por el aprendizaje, no nivelaba hacia abajo, sino que nos elevaba a todo y en un mismo plano. El que gracias a sus padres tenia mas dinero que el otro, simplemente compartía con sus amigos esa ocasional situación, invitando a comer, compartiendo su casa...
¿Porque en esta sociedad, se valoraba en una época a los ministros de economía y hoy se valora a los secretarios de acción social?
No estoy en contra de los secretarios de acción social, no piensen mal de mi..., pero la reflexión apunta a pensar que hoy solo queremos sobrevivir, ya no pensamos en mejorar nuestras finanzas, ya no pensamos en el ahorro, sino que pensamos en comer, ya no en la búsqueda de oportunidades, sino en la lucha por permanecer vivos un día mas...
En esta sociedad que todos compartimos, solo se valora al que con astucia y viveza ha "distraído fondos" hacia el exterior y con impunidad. En esta sociedad, los valores esenciales de una conducta correcta y honesta, solo nos marcan como idiotas y tarados... En esta sociedad, algunos medios de comunicación, dan rienda suelta a la mediocridad, considerando que todos a quienes se apunta lo son, tanto o mas que ellos..., que solo la hipnosis de la imagen puede drogar al espectador, sin por ello mostrar lo sublime y contundentemente elevador de la imágenes.
Hoy estamos en el camino, en un camino muy difícil de transitar sin herramientas, sin trabajo, sin vivienda, sin futuro... Tenemos opciones para acceder solo a la "generosa manito" de los políticos, ávidos de usarnos para el 2011, claro...
No quiero dejar esta columna así, solo con la idea de que no podremos "safar" de esta situación, pero lamentablemente es asi... no podremos liberarnos de esta situación si no ponemos nada de nosotros para hacerlo, si no mostramos ni siquiera nuestro descontento con lo que ocurre, adonde ni siquiera lo nuestro es lo nuestro, tenemos que ponernos firmes para poder ejercer nuestros derechos, mas allá de lo normal, mas allá de lo que los corruptos de turno están dispuestos a tolerar...
Ya nos quedan muy pocas cosas por defender, la dignidad de ser humanos es una de ellas. No seremos ni siquiera eso, si no podemos valorar a los que viven con nosotros en el mismo planeta.
Piénselo, luego opine...